lunes, 13 de marzo de 2017

DARIO VILLALBA. HUMANITAS

DARIO VILLALBA

Pocos artistas conjugan tan bien dos disciplinas artísticas como son la fotografía y la pintura. Tanto Monta, Monta Tanto; en las obras de Darío Villalba  no se sabe bien si asistimos ante una obra pictórica o fotográfica, y ahí reside la magia de su obra, convirtiéndola en algo mucho más complejo, incluso abstracto, dotando a sus piezas de un sentido bastante más amplio, como para entrar en tontas disputas si es una cosa u otra. 

 


Parte de su grandeza reside en la importancia que adquieren sus obras una vez finalizadas y /ó expuestas ante el espectador. Villalba trabaja tanto con fotos ya existentes de archivo, ó realizadas por el mismo. Una vez elegidas, aplica su creatividad sobre ellas, manipulándolas y dotándolas de un sentido mucho mayor que el que tenían por sí solas. No cabe duda que sus foto-instalaciones – pinturas muestran un diálogo entre las diferentes asignaturas artísticas, comportándose como un todo, siendo el proceso artístico mucho más complicado al aunar texturas, movimiento, espacio y tridimensionalidad en algunos de los casos.  A bote pronto lo primero que se ven son imágenes fotográficas a una escala bastante grande, pero cuando uno se acerca va apreciando como la fotografía hace de las veces de soporte para incluir unos golpes de pintura que cambiarán radicalmente el sentido y visión de la primigenia fotografía.

 

Son impactantes , pero no sólo por el tamaño, sino también por la temática escogida. Si atendemos a la iconografía de las imágenes, más que encontrarnos con un enamorado de la figura humana, explora el interior de la condición humana. De ahí que desde sus primeros trabajos eligiera personajes desolados, deprimidos, marginales, con un aspecto de haber sido abandonados por la vida y dejados a una triste deriva del existir. Con este punto de partida, Villalba nos introduce en su propio mundo de realidad y representación en los que hay cabida para el dramatismo, la oscuridad, el silencio, influenciado tal vez por la obra de Andy Warhol “Disasters” y de la tradición tan barroca española del claro-oscuro, dotando a sus imágenes fotográficas esa fuerza del blanco y negro que sólo es quebrada por los toques de pintura.

 

Ni es pop, ni conceptual, ni abstracto ni informalista. No caben categorías para encapsularle, cosa por otro lado, que a mi personalemtne tampoco me gusta.  Darío Villalba nace su carrera artística en un momento en la que estos movimientos artísticos se pelean, y le sirve para beber de ellos y a su vez ser contestatario a los mismos.  Se considera así mismo como el padre en España de la fotografía como pintura, y no es en vano, en su época en New York relataba como se encontraba personajes llenos de alma, sobre todo cuando viajaba en metro, de ahí que comenzó con los retratos de personajes marginales que mostraban su alma. Más adelante comenzará a crear sus llamadas “encapsulaciones”, en las que estos personajes adquirían una dimensión mayor, provocando en el espectador una sensación de  congelación del ser humano, que como el bien explica se convierten en la mentira de la fotografía y la mentira de la pintura. Su lenguaje artístico plasma la desnudez del alma, con imágenes potentes no sólo de rostros apasionados, decaídos, diletantes, sino de manos, pies que muestran y demuestran lo que puede dar de sí la vida. En sus propias palabras "En estos momentos hay un mareo de fotografía que no me interesa. Yo la utilizo como una técnica para alcanzar el alma en mis obras pictóricas, al hombre, al ser humano, a veces en sus estados más marginales, otras en los estados más heroicos o místicos".


En sus ultimas décadas Villalba trabaja los polípticos que llenan el espacio de vida y de muerte, de soledad , de desamparo, de indefensión, pero también de alegría. Trabajador e investigador incansable, sigue mostrando en sus fotografías, sus encapsulaciones de metacrilato y vidrio, sus collages, sus pinturas la esperanza de la vida, y de un cierto tenebrismo que se muda en una luz intermitente en nuestras vidas. Son por lo tanto, documentos de vidas, documentos de su vida, documentos de nuestras vidas futuras.











jueves, 12 de enero de 2017

Cecilia Gala. "Butoh"

Butoh. Cecilia Gala pura conciencia "butohista"

Recientemente en Paris acudí a ver una representación en la casa franco-japonesa de un espectáculo de Danza Buto. Poco sabía yo hasta ese momento, tan solo unas pequeñas nociones. En mi afán de curiosidad - a parte de mi cariño especial por una de las bailarinas-, entré dispuesta a "darlo todo" como se dice en los vastos ámbitos de la vida. Cual fue mi sorpresa al encontrarme un espectáculo muy digno, elegante, pero sobre todo en el que no sales indemne. Aludiendo a un dicho mexicano " me hicieron mover el tapete", mi cabeza comenzó a trabajar a velocidades desorbitadas, justo al contrario que los movimientos acompasados y tan minuciosos a la vez que casi imperceptibles de los bailarines.



Donde empieza la improvisación? Donde finalizan los pasos coreografiados, meditados? 
Tienen una técnica tan depurada y exquisita, que el espectador no capta cuales son improvisados y cuales han sido realizados bajo una coreografía. El danzarín de butoh trabaja con ambas técnicas, produciendo escenas  que provocan grandes reflexiones en el espectador. El Butoh tiene mucho de espiritual, aunque mi percepción fue de un trabajo extraordinario de poder de la mente y la conciencia sobre el cuerpo, llegando casi incluso momentos catárticos. Los movimientos que van surgiendo vienen de las entrañas del bailarín. La música es un acompañamiento, pero lo verdadero importante es el cuerpo - en la mayoría de los casos desnudo o semi desnudo, símbolo tan oriental de la filosofía de los dicotómicos yin-yan, del arraigo a la tierra y su contraparte su cosmos espiritual-celestial.


Como bien lo define Cecilia Gala el “butoh” tiene mucho de visceralidad e improvisación. No es danza, pero tampoco expresión corporal, conceptos ambos muy amplios yen su existencialidad, pero si se puede decir que el butoh Incluye tanto en sus aspectos técnicos mucho de ambas,; podría definirse como   movimiento en su máximo exponente. La gran expresividad lleva al puro deleite del artista. No se en  que momento me pierdo o se pierden con movimientos espasmódicos, vibrantes, a veces de tal magnitud en su lentitud, que estas esperando con no cierta angustia de lo que pueda suceder.  De ahí que para algunos sea una pantomima y para otros sea una evolución dentro de la danza.
Estas pequeñitas piezas de performance nos  hablan de  algún determinado concepto? Una Palabra? Un sentimiento? No se..., pero esto no tiene la mayor importancia, ya que soy de las que pienso que ante ciertas disciplinas artísticas contemporáneas, aunque haya una idea profunda detrás, el espectador es parte culminante de la obra, y el deleite o disfrute estético u/o mental tiene mucho que ver con nuestra actitud…


De oriente beben en su magnitud y quietud de aquellos movimientos acompasados, suaves que combinados con otras técnicas  menos ancestrales conforman un todo  complejo. Es pura concentración, cada pequeña partícula del cuerpo esta en puro reposo o en máxima tensión. En cuanto a su estética no solo tienen de referente a Oriente, algunas de sus imágenes de lo "grotesco" lo "feo" , "la cruenta realidad del ser humano" tiene su origen en movimientos de vanguardia europeo como son el expresionismo alemán, -tan    crudo y veraz en sus representaciones-.

El butó o butoh surgió en Japón en 1959 de la mano de Tatsumi Hijikata -muy influido por Baku Ishi, el padre de la danza moderna japonesa- llevó a escena en su obra Forbidden Colours un texto de Mishima que abordaba el tema tabú de la homosexualidad. La sorpresa fue aún mayor cuando en mitad de la representación una gallina era estrangulada entre las piernas de un hombre acurrucado. La escasa politización de la danza en Japón durante la ocupación norteamericana liderada por Douglas Mac Arthur-a diferencia del Kabuki, castigado por la moralizante reforma Meiji y más tarde mirado con sospecha y sometido al escrutinio de la censura norteamericana- permitió la experimentación en este campo, que culminó con Forbidden Colours. En colaboración con Kazuo Ohno, Hijikata creó un estilo influido por las danzas rurales japonesas -como reacción a la occidentalización que sufrió la escena nipona durante la ocupación- .

Otro factor a tener muy en cuenta fue el suceso tan terrible y las no menos apocalípticas consecuencias  de la bomba atómica. A partir de ahí surge una conciencia de humanidad muy fuerte que echa sus raíces en este arte preocupado por las sutilezas del alma, un alma que no quiere agradar -de ahí lo grotesco de sus imágenes- sino expresarse. Las imágenes de personas devastadas física y psíquicamente, la marcha de millones de japoneses degradados en su esencia, cuya estampa de muertos vivientes con un largo y lento caminar hacia un futuro incierto, fueron de gran influencia para esta nueva danza que surgía en el ocaso de los años 50. 

Cecilia Gala es una de las grandes estudiosas hoy en día de la danza butoh. Su trayectoria comenzó como bailarina de clásico, pasando posteriormente por estudios en danzas españolas, jazz, contemporáneo, llevándola a graduarse por la Universidad de Madrid en Artes escénicas, Teatro y Danza, culminando sus estudios con un máster coronado con un estudio profundo en esta nueva técnica de danza. Desde entonces ha recorrido diferentes lugares como Grecia, Argentina, Francia, Alemania, entre otros,  siguiendo a bailarines de butó y aprendiendo con ellos.
Su constancia, perseverancia, trabajo exhaustivo la han hecho encontrar en el butoh un medio para mostrarnos todo aquello del interior del ser humano. Gala tiene una excelente condición física, sin la cual no podría ejercer esta técnica tan dura en cuanto al extremado control que se requiere ejercer sobre la mente, y de esta manera el cuerpo transmita pausados e inapreciables movimientos de los cuales Cecilia es una experta, gracias a su incansable ganas de mejora e aprendizaje. Su elegancia en cada paso configuran un paisaje de tímidos pero firmes gestos corporales que van desprendiendo  su inmensidad espiritual y personal y consiguen sumergirse en el espectador de tal manera que llegas a sentir esa fragilidad de la materia corpórea.  
!Sin mas, un puro deleite para los sentidos!

miércoles, 9 de noviembre de 2016

GERDA WEGENER…Sutileza en el arte



GERDA WEGENER

No quiero comenzar con un discurso feminista, pero una vez más, una mujer artista ha sido desterrada del universo de las estrellas del arte  por su condición de fémina. Es el caso de la danesa GERDA Wegener, una mujer que no sólo fue acorde con el tiempo que la toco vivir, sino que se adelantó tanto en materia artística como en pensamiento. Filosofía de la vida. Recientemente con la edición de la película "la mujer danesa" (2016), Wagener ha adquirido un protagonismo anteriormente no reconocido, - aunque el film se trate de su pareja y no de ella como protagonista, pero en fin, estas son las cosas que suceden muchas veces-. 

 

Que sutileza y elegancia en el trazo es lo primero que se advierte al contemplar su obra gráfica. Su estilo se acerca sobradamente al Art Decó tan en boga en los años 20 y que muestran ese refinamiento y delicadeza tan propios del mismo. Otras de sus obras nos remiten al más puro estilo Nouveau del prusiano Mucha. Una mujer adelantadisima en su tiempo, que tuvo que luchar no sólo contra la sociedad "artísticamente hablando" en la que era casi inexistente, por no decir nula, la cabida de una mujer artista, pero también lucha contra su propia existencia de vida, en la que dice estar enamorada de un hombre, el cual, su máxima es convertirse en mujer, la ayuda inestimable, esa benevolencia y generosidad hacia su pareja hace que casi 200 años después la sintamos grande no sólo como artista sino también como persona.

  

Esa personalidad que fue fraguándose, poco a poco, entre idas y venidas de su natal Dinamarca a París  y su gran tenacidad, amor a su pareja e independencia de pensamiento se refleja en toda su obra. Cada uno de sus lienzos, dibujos, carteles publicitarios están impregnados de carácter y son reflejo de cada acontecer de su vida. Elegante en trazo acorde con su propia presencia, su dibujo es sutil y refinado,; sea utilizando acuarela, pastel, u óleo, es puro deleite el manejo y conocimiento del cuerpo femenino y sus deleidades que le rodean, llegando incluso casi a percibir el olor del perfume que gastan sus mujeres. Mujeres que por otro lado conllevan una carga elevadísima de erotismo, que no sólo muestra en una serie explícita de tarjetas con posturas sexuales, dando rienda suelta a la imaginación y haciendo una especie de Kamasutra al estilo occidental modernista. Su trabajo de tintes eróticos y sexuales debió ser una auténtica revolución para todo aquello ojo atisbador que pudo contemplarlos.

 

Donde si tuvo un lugar destacado fue en las revistas de moda, en las que llenó de dibujos e ilustraciones de féminas en diferentes momentos y vestimentas.Trabajó ilustrando las mejores: la Vie Parisienne, Fantasio, Rire, o La Baïonnette. También ilustró libros como Le Livre des Vikings de Charles Guyot o Une Aventure d’Amour à Venise de Giacomo Casanova. Asimismo, trabajó desde el humor y la sátira. Eso sí, su éxito tuvo lugar en Francia ya que su estilo de vida no gustaba en su país de origen: Dinamarca. La moda francesa se convirtió en una fuerte herramienta simbólica de afirmación de poder de la cultura gala durante la guerra debido a la fuerza de su industria. La pintora fue elegida, en ilustraciones como La Guerre et la Rue de la Paix, para fomentar ese poder con representación bélica realizada desde la moda.
Esta fusión con el entorno donde desarrolló su carrera y la buena acogida como creadora inmigrante y representante incluso del poderío francés, señalan hasta qué punto gozó de fama en vida gracias a su talento. Además, la autora –que trabajaba desde las influencias del cubismo, el romanticismo y el art decó– expuso sus obras en la galería Ole Haslunds de Copenhague varias veces; algo muy difícil de conseguir para artistas de la época.

domingo, 15 de noviembre de 2015

Carlos Galan. Cosmos 21


Carlos Galán y su Cosmos 21, texturizador musical

¿Es música culta, música clásica, música avanzada, música contemporánea, música fusión, las piezas que nos regala a nuestros oídos Carlos Galan ? Partiendo de las etiquetas con las que denominamos a la música clásica compuesta hoy en día, podríamos decir que el compositor madrileño está en todas y cada una de ellas, aunque a el mismo la forma con la que le gusta más definirse es como creador de música matérica. Pero y que es esto de música materica? Obviamente cómo su nombre bien conlleva, es pura materia en forma musical.

Alberto Burri. Combustione (1962)

La música requiere, para su composición, de "materia sonora" y tiempo. La materia sonora está conformada por sonidos, en forma elemental, como un material en bruto, sin forma ni orden. Estos sonidos pueden provenir de la voz humana, de los instrumentos, e incluso de la naturaleza y las máquinas. Tenemos por ejemplo, que en la llamada "música concreta" se emplean ruidos y sonidos del viento, del agua, de instrumentos, etc. los cuales se graban y se utilizan musicalmente.
La materia sonora en sí, no es música. Necesita del compositor, quien por medio de su inspiración y sus conocimientos crea una obra musical, combinando la materia sonora y el tiempo.

Si atendemos a lo que dice el diccionario sobre el concepto arte matérico, dice así: "Que emplea como medio de expresión materiales distintos a los utilizados tradicionalmente en la obra de arte”. Concepto que por otro lado comenzó a utilizarse para explicar un tipo de pintura: la pintura materica, y que posteriormente se trasladó a otras disciplinas artísticas como es la música. Un ejemplo claro es John Cage y su controversiada pieza 4' 33". En el que el silencio por primera vez en la historia de la música se convirtió en parte primordial de la música.

Carlos Galán es si duda alguna el máximo exponente de compositor de música materica. Dubuffet o Fautrier a partir de los años 50 desgarraban, rasgaban, rompían el lienzo, combinaban los materiales de tal manera que sus obras declaraban la guerra al minimalismo tan en boga en esos momentos, De esta forma reclamaban y reivindicaban el uso y disfrute de lo que podemos denominar como "pintura, pintura". En fin texturizaban la pintura, y a mi parecer, eso es lo que hace Carlos Galan, texturiza al máximo cualquier sonido que emite de sus partituras a lo largo de sus 35 años como compositor. En cualquiera de sus obras en su ya larga trayectoria musical, los sonidos pueden provenir de la utilización de materiales que en su correcta fricción generan un amplio abanico de sonidos véase una moneda al caer dentro del agua, un puntero que rasga las cuerdas del piano, dos lijas contrapuestas que chirrían, el sonido clásico y poético del triángulo, y por supuesto los más conocidos y clásicos instrumentos como la flauta, clarinete, saxo, piano, xilófono, pero agotándolos de tal forma que en su s composiciones aparecen nuevas formas y sonidos. Esto incluye el uso de técnicas extendidas, texturas complejas e inestables. Heredero en un principio de la música atonal, utiliza nuevas técnicas modernas y con influencias en algunos casos jazzísticas y de blues, pero sobre todo con grandes y bruscos cambios en la textura. En definitiva se convierten en piezas de una gran riqueza sonora.
 
Pero no solo es música, en cada uno de los conciertos del grupo que dirige Carlos Galan, Cosmos 21, algunas obras son un auténtico goce para los sentidos, la puesta en escena va más allá que unos músicos dispuestos ordenadamente y emitiendo sonidos de sus instrumentos. Se convierten en auténticas performances, como es el caso de Divertimento IV Blues Free, en el que el propio compositor y director se desespera ante un pianista que no ejecuta la pieza correctamente, y ante el asombro del mismo y del público, le desbanca de su propio lugar, convirtiéndose en un momento grácil y alegre que levanta al público el ánimo, pero eso si, sin perder un ápice de seriedad a nivel musical. Esta claro que su música o la amas o la odias, no hay término medio, claro esta, que a mi humilde entender es más una cuestión de cultura musical, ya que cada una de sus obras llevan detrás horas y horas de intenso trabajo, de investigación, estudio, perseverancia en el trabajo, siendo uno de sus objetivos la búsqueda de nuevos y fascinantes sonidos.  
 

Grupo Cosmos 21. Teatro Salmeron (2015)

Difícil y arduo el camino de Cosmos 21, ya son veintiocho años desde que se formo el grupo de cámara, en los que han recorrido no sólo la gran parte de la geografía española sino también otros países como Cuba, Bulgaria, Italia, Alemania, Francia, Japón,  etc. Hoy en día es verdaderamente complicado encontrar ayudas, la música "contemporánea" interesa poco o nada, y mantener una formación de ocho músicos es de un valor más que apreciable. Pero Carlos Galan, tan comprometido con la música y el arte, no cesa en su empeño de divulgar, y hacer llegar al máximo número de público posible sus trabajos musicales pero también la de tantos y tantos compañeros músicos que no tienen la oportunidad de dar a conocer sus creaciones, muchas veces incluso habiendo resultado en negativo sus conciertos económicamente hablando. Estamos en el siglo XXI y desgraciadamente a no ser que tengas un nombre consagrado en cualquier disciplina artística el acceso a este tipo de obras más contemporáneas es trabajo de fondo deportivamente hablando. Pero yo siempre me pregunto, que si aparte de las autoridades, instituciones, gobiernos, etc., ¿no deberíamos hacer un pequeño acto de constricción y pensar que algo de culpa tenemos el público, siempre esperando aquello que podamos reconocer en nuestro universo sonoro, si es de música de lo que hablamos? Un poco de apertura mental y disposición a aprender deberíamos incluirla e nuestras aptitudes a la hora de responder a las nuevas propuestas musicales.



jueves, 5 de noviembre de 2015

Botticcelli. La Primavera y Venus en el siglo XXI


 
 
Rebirth of Venus. David La Chapelle (2009)
Hay imágenes en nuestra retina que las tenemos inmersas dentro de nuestro imaginario colectivo. Están descifradas, descodificadas y forman parte de nuestra cultura general e individual desde que éramos pequeños. Este es el caso de La consagración de la Primavera y el Nacimiento de Venus, ambas del artista italiano Botticelli. La belleza idealizada, serena, sutil, suave tan del gusto y acorde con el pensamiento neoplatonico han ejercido y siguen ejerciendo un influjo en muchos artistas que hayan hecho que estas dos piezas sigan siendo objeto de estudio y/ó como punto de partida para nuevas obras.
Alegoría de la Primavera (1482)  / Nacimiento de  Venus (1486)
Alexandro Filippino Botticelli desarrolló su talento en la Florencia de finales del siglo XV y comienzos del XVI. Fiel a los principios renacentistas, fue un pintor en su gran mayoría de temática religiosa, muchas de ellas Madonnas, influencia de varios de sus mentores como Filippo Lippi o Verrochio. Seguidor de las ideas de Savonarola, tal vez fue uno de los motivos que éste cayera en desgracia y arrastrara casi al olvido al maestro pintor tras su muerte y no fuera hasta la segunda mitad del siglo XIX que con la llegada de los pre-rafaelitas, capturarán del olvido al artista y comenzara el gran resurgimiento y renacer de su obra, la cual ha perdurado hasta nuestros días.
Edward Burne Jones. The Mill. 1870
Fue hacia 1848 cuando los pre-rafaelitas o artistas conocidos como la nueva Renasseinca, entre los que destacan Edward Burne-Jones, Dante  Gabrielle Rosetti ó Millais, reavivaron toda su obra pictórica e hicieron que la figura de Botticelli, así como su imagen de Venus o de la Primavera comenzara a ser parte de nuestro imaginario colectivo de grandes figuras de la historia del arte. Los pre-rafaelitas que buscaban aquellas imágenes anteriores a Rafael, sobre todo góticas, las dieron una vuelta de tuerca,dotándo á éstas de un mayor punto de ensoñación y cierta atmósfera etérea que los originales. A partir de entonces la figura de Botticelli volvió a nacer del olvido y hasta hoy en dia somos testigos de infinidad de Venus y alegorías de la primavera en acuarela, fotografía, dibujo, óleo, video, etc.. 

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William-Adolphe Bouguereau, 1879 - Magritte. La Primavera 


Paralelamente a los pre-rafaelitas coetáneos en el tiempo existieron  otro tipo de artistas más de corte clásico ó académico que más que a partir de las imágenes de Botticelli, lo que hacían eran puras versiones, como es el caso de  “El nacimiento de Venus” del pintor francés, William-Adolphe Bouguereau, ó el pintor de historia por excelencia Gerome,  claros exponente del academicismo francés de la segunda mitad del siglo XX. Otro caso es el de la artista norteamericana.
Paul Himmer. Botticelli girl (1950) - Venus Yin Xin (2008)

Con el siglo XX y las vanguardias se produce un giro importante 
en cuanto a la concepción y relaciones autor-obra,obra-insitucion, instituciones-autor. Es Duchamp cuando en 1929 da otro valor a un simple urinario cuando en una Galería de Paris lo presenta    como La fuente. A partir de ahí se producirá una revolución en el arte. Posteriormente y ya a mediados de los 80 del siglo XX 
aparece el Apropicionismo. 
Como todo movimiento artístico, el apropiacionismo tiene sus causas en el momento histórico. La intención del arte apropiacionista, influenciado por las teorías posmodernas, se sumaba a las líneas de resistencia a las formas de poder. Así pues, a través del desplazamiento y la sustitución, desmitifica y evidencia loscontenidos de los sistemas de conocimiento(museos e instituciones) y de la tradición histórica. El objetivo del que nace, entonces, es terminar con la relación tradicional y distanciada bajo la que se apoya todo un sistema ideológico basado en el pasado, no sólo a nivel estético, sino también a nivel ético y político. Así la apropiación cuestiona varios puntos: la genialidad, la autoría, la creación, la perennidad y la originalidad.No obstante, la sociedad de consumo sigue cultivando fuertemente el peso político y económico que implica la noción de “obra de arte”, tratando de no perder la influencia de la figura del autor y del “aura tradicional” o “lo auténtico”, basándose en la tradición humanista histórica donde el sujeto/artista es el genio creador.
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Jeff Koons. Lady Gaga as Venus
Por lo tanto la apropiación  cuestiona varios puntos: la genialidad, la autoría, la creación, la perennidad y la originalidad y convierten una imagen, idea, obra como punto de partida para traernos otro/os mensajes.

Dante Gabriele Rossetti,  Brueguel II, Edward Burne-Jones, René Magritte, Elsa Schiaparelli, Andy Warhol, Bill Viola, Gustave Moureau, David La Chapelle, Yin Xin, Paul HImmel, Tomoko Nagao son algunos ejemplos de artistas que han versionado, imitado, apropiado y amado las imagenes de Botticelli y han hechos trabajos que merecen tanto o más la atención del nuevo espectador del siglo XXI.