viernes, 12 de enero de 2018

Ignacio Fortun


Recientemente visitando Zaragoza, descubrí a un artista que merece algo más que unas palabras para definir su obra. Se trata de Ignacio Fortun, oriundo de Zaragoza, donde comenzó su carrera artística y mantiene su residencia. Comenzó su andadura en los años 80, una primera etapa rabiosamente figurativa, de carácter muy expresionista en cuanto a carácter, color y por adquirir una postura mas intuitiva y subjetiva del arte, en la que el artista adapta y moldea su realidad mas cotidiana en hacer una critica muy personal e irónica de ciertos estamentos de la sociedad.
A finales de los 80 da un giro a su carrera, y trabajará de una forma muy poética y especial el paisaje, desde un punto de vista muy emocional, seguirá experimentando , observando y estudiando éste bajo un prisma de intimidad; será a partir de 1997 que retoma de nuevo su ciudad, su barrio, y comienza a realizar pinturas de nuevo realistas y figurativas dentro del denominado paisaje urbano. Para ello retoma todas aquellas estampas de su barrio y las reinterpreta. Lo más destacable e importante de esta etapa es que cambia de soporte pictórico, cambia el lienzo por soporte metálico, material que permite al máximo jugar con la luz, y este hecho significará una búsqueda constante en toda su obra a partir de ese momento hasta nuestros días. 

Triptico (1984)

Cuando visualizas por primera vez su obra sobre planchas de zinc, desde lejos, no sabes bien si se tratan de óleos o no, lo que ya se deslumbra son la increíble gama de luces y sombras, y como unos toques de color dan una perspectiva muy profunda de las imágenes. A priori, utiliza las planchas de zinc como un grabado tradicional, trabajando con incisiones, con aplicación de ácidos y pigmentos, en los que va y viene, es decir, va limpiando y aplicando, el ácido va cumpliendo su cometido instalándose a veces aleatoriamente y lo que se desprende son fuentes de luz que en unos casos parecen naturales de la propia escena que representa.
Durante todos esos años trabajará el paisaje, la figura humana desaparece totalmente de su obra artística- Será a partir de 2009 cuando de nuevo incluirá personajes en sus obras.

Bar el Pozo 2004

Una vez mencionada las diferentes etapas por las que pasa la trayectoria artística del pintor aragonés, me centrare en la primera y la ultima, no por que no haya encontrado motivos suficientes en las otras tres restantes, sino porque tanto la primera, como la ultima si han despertado en mi una mayor atención.

 
¿Quieres peras o melocotón? 1983

Sus primeros pasos en la pintura se mueven por un lenguaje figurativo, para algunos estos primeros trabajos se acercan al realismo mágico, para otros son pinturas muy realistas e incluso rozando al hiperrealismo - no tanto en su factura, pero en si en la amplitud de detalles-, aunque también podríamos  encajarla dentro de un genero como es la pintura costumbrista. ES un hecho que durante seis años retrata todo aquello que pertenece a su vida, su entorno, no es baladí que lo mismo toca un tema religioso, que representa una escena domestica familiar, que retrata a las prostitutas como si fueran su vecina del quinto. Un ejemplo de ello es el cuadro Una puta embadurnada de Nivea (1983) donde nos muestra a una vulgar puta -sin ningún animo de ofender-, en un encuadre totalmente clásico, sentada, al fondo a la derecha a modo de ventana renacentista, se vislumbra parte de la ciudad.. La mujer, toma el sol y para ello se sabe que anteriormente se ha bajado los tirantes y deja entrever sus pechos, - acto  que por otro lado es muy natural y que toda mujer hemos hecho alguna vez -. Es una situación normal, es mas, el hecho o acción de tomar el sol no es lo que llama la atención, es el lugar, ese pedacito de balcón que encierra tantas verdades y tantas realidades de la vida. SI, ella es puta,  primero porque el titulo del cuadro ya te predispone, pero también por la desfachatez del cuerpo, la grosería, el excesivo maquillaje del rostro. Esta mujer que a priori es de vida fácil, tiene en su terraza una virgencita que la protege,  decora la pared y la corona a ella, !Es puta, pero creyente! Y por que no? Pero también es ama de casa, la fregona, el suavizante de ropa, la basura las sabanas y almohadas ventilándose en la ventana tras una noche de trabajo, que seguramente no de deseo... Son quince minutos, quizás treinta de descanso en la que una puta, una mujer creyente, una ama de casa, una mujer al fin y al cabo cierra los ojos y reposa y tal vez sueña... En fin, Ignacio en tan solo esta pequeña acción nos esta contando una historia que va mas allá de la realidad dentro de muchas historias que suceden en barrios de clases muy humildes de cualquier ciudad.

Una puta embadurnada de Nivea 1983

Ignacio muestra en esta primera etapa asuntos importantes y significativos en su vida, la religión, la familia, el pulso de la ciudad, más concretamente su barrio, el vecindario, la normalidad o no normalidad de la vida cotidiana y/ó doméstica, con personajes habituales y cercanos a su propia existencia.  Es la cruda realidad, tal y como el la ve pero bajo unas pinceladas un tanto irónicas, que tal vez para algunos se conviertan en irreverentes como es el caso del Tríptico del Milagro (1984), en el que los papeles se revierten y los santos bajan a la tierra, ó las “señoritas de compañía” adquieren el nivel de santa al ponerlas en un pedestal, de ahí la imagen de la mayor autoridad eclesiástica, un obispo con su tiara y demás elementos representativos, pero eso sí, dándose un buen baño de pies en un simple barreño mientras come un también vulgar bocadillo de salchichón por poner un ejemplo. 

 Y así desde sus comienzos hasta su trabajo actual, entre sus vida vecinal, y sus idas y venidas a Madrid, sus viajes, sus paradas en pensiones baratas han ido configurando un escenario propio. Tanto entonces como ahora en el fondo hay un residuo de soledad, melancolía, son lugares que caen en lo fantasmagórico, algunos rozan la ciencia-ficción.


Desde 2005 hasta nuestros días su lenguaje plástico está claramente encauzado y claro; domina el soporte sobre placas de zinc. Al artista aragonés le gusta trabajar en serie, así tres de sus últimas series como son Tránsito (2005-2006), Mediterráneo (2005-2009) y Los Nadadores (2011 – 2016) son claro ejemplo de su propuesta artística. Cito en particular, la primera y la última porque vuelve a incluir al ser humano en sus relatos. Pero esta vez, los personajes no cuentan tantas historias, son parte del escenario, del paisaje elegido. Son humanos con un aurea irreal, mágica, desoladora en algunos casos. Ya no son tan descriptivos y detallistas en su representación, lo importante es la esencia y el alma de estos personajes que están muy presentes, aunque nos aparezcan de espaldas, de perfil, nadando… la esencia y el alma están ahí, bañados por una luz intensa en algunos casos y en otros en penumbra, pero todos ellos son reflejo de una búsqueda interior y muy particular del artista. La luz, podríamos decir que es la que marca cada secuencia y cada escena de su obra, Ignacio tras casi tres décadas de trabajo ha conseguido captar las luces y sombras (ideal por otro lado tan barroco) para mostrarnos la vida así, como el la ve, el amanecer y el anochecer, el resplandor y la oscuridad, la vida y  la muerte, el día y la noche. 

   

lunes, 18 de diciembre de 2017

Lita Cabellut, artista visceral y apasionada


Si mis pinceles no pudieran hablar,
 Si mis pies no fueran capaces de dar un paso adelante o volver
 para ganar perspectiva en lo que veo, Si en mi cabeza la confusión y la duda no reinaran, si no lloro, me río.
 Si no estuviera deslumbrada por el blanco y conmovida por el añil,
 qué soledad tendría conmigo misma.
(Lita Cabellut)


Hay pocas veces que un artista deja impasible la mirada del espectador.

     Hay artistas que trabajan la belleza exterior, hay artistas que trabajan la belleza interior, hay artistas que trabajan la fealdad, hay artistas que provocan en tu interior un desasosiego infinito, hay artistas que te hacen emanar una sonrisa, hay artistas que no los comprendes, hay artistas que te sientes cómplice, hay artistas que  trabajan lo femenino, hay artistas que trabajan lo masculino, hay artistas que trabajan el género del retrato, hay artistas que trabajan en el paisaje interior de un colectivo, hay artistas que trabajan la materia, hay artistas que trabajan el color, hay artistas que trabajan las texturas, hay artistas que trabajan con fotografía, hay artistas que trabajan la escultura, hay artistas que trabajan en instalaciones, hay artistas que trabajan con decorados de obras de teatro, opera, hay artistas reflexivos, hay artistas libres, hay artistas académicos antiacadémicos, hay artistas que aman su trabajo, hay artistas que desde el dolor se emancipan y gobiernan sus vidas, hay artistas que comparten, hay artistas que se guardan y salvaguardan del odio, hay artistas realistas, hay artistas abstractos….. ¡hay artistas que….! Todo esto y mucho más es parte identificativa de la obra de LITA CABELLUT.


El tulipán Negro 2014

     Escribo su nombre en mayúsculas, porque es una artista en mayúsculas, y me refiero a que es una artista a lo grande en muchos sentidos, Lita trabaja con grandes formatos: la mayoría de sus obras plásticas son de metro y medio por dos metros, pero también los rostros y figuras humanas son inmensas en cuanto a su impactante gestualidad, poder de la mirada y de una fisicalidad desmesurada. Lita Cabellut es metafísica pura. Lo bello, lo feo, tal y como lo tenemos aprehendido, en Lita no tiene la mayor importancia, son cualidades “non” destacables del ser humano. Lita le da una vuelta de tuerca a estos conceptos y los convierte en propios;  racial y no sólo de género, en cada poro de sus personajes se cala sus orígenes gitanos, mostrando una fuerza interior poderosa e inigualable.Su obra es bizarra -en el sentido de valiente y arriesgada-, y sus diferentes temáticas, siempre claro está partiendo de la figura humana, o más bien de personajes conocidos, o re-inventados por ella, nos hablan de algo más que del arte del retrato académico, son una mezcla de la psicología del personaje aunada a la de la propia artista, de ahí que esas miradas y poses tan intensas reten, desafíen al espectador, pero sin ápice de agresión. Cada obra, sea bien aislada, o perteneciente a una serie, Lita los aborda desde su “yo” personal, desde sus entrañas,  muy lejos de la desidia y la modorra de lo establecido, de la rutina insulsa y pertinaz. No es una retratista al uso, narra con sus pinceles y a través de sus personajes elegidos, documentos de vida, es su forma de plantear en forma de hagiografía sus lienzos.





Dried Tear 2014

     Pero sin lugar a dudas, Lita es una artista que ha conseguido ser reconocible, creando un estilo propio y singular que la hace tan diferente y original. desde sus comienzos hasta su obra mas reciente siguen un hilo conductor en cuanto a tratamiento pictórico se refiere. Mas allá de resultados bien figurativos, bien abstractos, la peculiaridad de su trabajo radica en el manejo las texturas y la profundidad en las obras , para ello durante años ha investigado y trabajado en una solución para sus fondos. Lo consigue mediante una técnica conocida como “cracking”, con arcilla como catalizador, en que la naturaleza orgánica de los materiales se descompone. Le suma el impasto expresionista que produce grietas por donde guiar el ojo más allá de lo visible. Las figuras están envueltas en un manto craquelado de pintura que le transfiere un aspecto antiguo, usado y ajado por el tiempo, parece como si de una piel se tratara; curtida y con cicatrices, que en muchas de sus obras son acordes con sus personajes, muchos de ellos extraídos de la historia y que Lita Cabellut refleja su gran admiración y personal homenaje a los grandes de la pintura, Velázquez, Zurbarán, Rembrandt, Bacon entre otros. Lita se apropia de sus obras y las reconvierte y renueva de tal manera, que ante cualquiera de sus retratos notamos la presencia de ambos artistas, es decir, presente y pasado, pasado y presente unidos pero si cabe dotados con mayor personalidad y carácter.


 CAMARON

     El lenguaje pictórico utilizado es de tintes realistas con fondos muy gestuales, pictóricos, que remiten al expresionismo abstracto de Pollock, -en su gestualidad,-  son su  vehículo para adentrarse en lo más intimo e interno del conocido-desconocido.
Quiero hacer incapié en tres artistas que a mi juicio se asemejan en su registro estético, independientemente de la personalidad y autenticidad de cada uno de ellos. El primero es Lucian Freud, el artista londinense retrata como nadie la vulnerabilidad del cuerpo usando como medio una carnalidad matérica, la fuerza que generan sus personajes, se encuentran también en los de Lita.
El uso de espacios, la forma de trabajar la luz, el sonido, la musicalidad de la pintura me lleva a pensar en la forma en la que Miquel Barceló, otro artista multidisciplinar trabaja lo que se conoce en pintura como celaje o fondo de una forma Neoexpresionista con grandes formatos y gran cantidad de masa pictórica.
Por último, la manera de representar las heridas de la vida, las cicatrices de la piel, la dureza de la vida, me conduce a revisar la obra de la artista inglesa Jennny Saville,  heredera de la Nueva figuración de los años 50 y 60, perteneciente al grupo Young British Artists, ambas tienen una forma parecida de visualizar a la  la mujer de hoy día, sin ningún tipo de idealización, sin buscar la belleza, sólo la veracidad, realizando paisajes en sus rostros y cuerpos.


Miquel Barceló           Lita ante una de sus pinturas

     Entiende la expresión artística como un acto muy íntimo y pasional “viene de algo muy profundo“… “El Arte es delirio y hay que dejarse llevar por él“… “El Arte se escupe“… “Por encargo no retrato ni al Rey”…  y reconoce como principal influencia a Camarón de la Isla “de quien más he aprendido” por encima de pintores y escultores.


Jenny Saville  / Lita Cabellut Impulse 10 (2010)

     Pero no sólo Lita trabaja en el campo de la pintura, como mencioné anteriormente es una artista multidisciplinar, produce obras escultóricas, instalaciones - que merecen otro texto-; Artista incansable, su último trabajo de agosto 2017: Lita Cabellut estrena con La Fura dels Baus el montaje de “Le siège de Corinthe” (El asedio de Corinto) en el Festival Rossini de Pésaro. Como hiciera Chagall en 1967 con “La Flauta Mágica” en el Metropolitan Opera de NYC, Lita ha elaborado los decorados, el vídeo y el vestuario del montaje, junto a 10 grandes lienzos que ha pintado para la ocasión. Una desbordante escenografía para la historia bélica y de amor de Rossini en que los vestidos de Lita son obras maestras que arropan a los protagonistas como una segunda piel cuarteada por el paso del tiempo.



lunes, 13 de marzo de 2017

DARIO VILLALBA. HUMANITAS

DARIO VILLALBA

Pocos artistas conjugan tan bien dos disciplinas artísticas como son la fotografía y la pintura. Tanto Monta, Monta Tanto; en las obras de Darío Villalba  no se sabe bien si asistimos ante una obra pictórica o fotográfica, y ahí reside la magia de su obra, convirtiéndola en algo mucho más complejo, incluso abstracto, dotando a sus piezas de un sentido bastante más amplio, como para entrar en tontas disputas si es una cosa u otra. 

 


Parte de su grandeza reside en la importancia que adquieren sus obras una vez finalizadas y /ó expuestas ante el espectador. Villalba trabaja tanto con fotos ya existentes de archivo, ó realizadas por el mismo. Una vez elegidas, aplica su creatividad sobre ellas, manipulándolas y dotándolas de un sentido mucho mayor que el que tenían por sí solas. No cabe duda que sus foto-instalaciones – pinturas muestran un diálogo entre las diferentes asignaturas artísticas, comportándose como un todo, siendo el proceso artístico mucho más complicado al aunar texturas, movimiento, espacio y tridimensionalidad en algunos de los casos.  A bote pronto lo primero que se ven son imágenes fotográficas a una escala bastante grande, pero cuando uno se acerca va apreciando como la fotografía hace de las veces de soporte para incluir unos golpes de pintura que cambiarán radicalmente el sentido y visión de la primigenia fotografía.

 

Son impactantes , pero no sólo por el tamaño, sino también por la temática escogida. Si atendemos a la iconografía de las imágenes, más que encontrarnos con un enamorado de la figura humana, explora el interior de la condición humana. De ahí que desde sus primeros trabajos eligiera personajes desolados, deprimidos, marginales, con un aspecto de haber sido abandonados por la vida y dejados a una triste deriva del existir. Con este punto de partida, Villalba nos introduce en su propio mundo de realidad y representación en los que hay cabida para el dramatismo, la oscuridad, el silencio, influenciado tal vez por la obra de Andy Warhol “Disasters” y de la tradición tan barroca española del claro-oscuro, dotando a sus imágenes fotográficas esa fuerza del blanco y negro que sólo es quebrada por los toques de pintura.

 

Ni es pop, ni conceptual, ni abstracto ni informalista. No caben categorías para encapsularle, cosa por otro lado, que a mi personalemtne tampoco me gusta.  Darío Villalba nace su carrera artística en un momento en la que estos movimientos artísticos se pelean, y le sirve para beber de ellos y a su vez ser contestatario a los mismos.  Se considera así mismo como el padre en España de la fotografía como pintura, y no es en vano, en su época en New York relataba como se encontraba personajes llenos de alma, sobre todo cuando viajaba en metro, de ahí que comenzó con los retratos de personajes marginales que mostraban su alma. Más adelante comenzará a crear sus llamadas “encapsulaciones”, en las que estos personajes adquirían una dimensión mayor, provocando en el espectador una sensación de  congelación del ser humano, que como el bien explica se convierten en la mentira de la fotografía y la mentira de la pintura. Su lenguaje artístico plasma la desnudez del alma, con imágenes potentes no sólo de rostros apasionados, decaídos, diletantes, sino de manos, pies que muestran y demuestran lo que puede dar de sí la vida. En sus propias palabras "En estos momentos hay un mareo de fotografía que no me interesa. Yo la utilizo como una técnica para alcanzar el alma en mis obras pictóricas, al hombre, al ser humano, a veces en sus estados más marginales, otras en los estados más heroicos o místicos".


En sus ultimas décadas Villalba trabaja los polípticos que llenan el espacio de vida y de muerte, de soledad , de desamparo, de indefensión, pero también de alegría. Trabajador e investigador incansable, sigue mostrando en sus fotografías, sus encapsulaciones de metacrilato y vidrio, sus collages, sus pinturas la esperanza de la vida, y de un cierto tenebrismo que se muda en una luz intermitente en nuestras vidas. Son por lo tanto, documentos de vidas, documentos de su vida, documentos de nuestras vidas futuras.











jueves, 12 de enero de 2017

Cecilia Gala. "Butoh"

Butoh. Cecilia Gala pura conciencia "butohista"

Recientemente en Paris acudí a ver una representación en la casa franco-japonesa de un espectáculo de Danza Buto. Poco sabía yo hasta ese momento, tan solo unas pequeñas nociones. En mi afán de curiosidad - a parte de mi cariño especial por una de las bailarinas-, entré dispuesta a "darlo todo" como se dice en los vastos ámbitos de la vida. Cual fue mi sorpresa al encontrarme un espectáculo muy digno, elegante, pero sobre todo en el que no sales indemne. Aludiendo a un dicho mexicano " me hicieron mover el tapete", mi cabeza comenzó a trabajar a velocidades desorbitadas, justo al contrario que los movimientos acompasados y tan minuciosos a la vez que casi imperceptibles de los bailarines.



Donde empieza la improvisación? Donde finalizan los pasos coreografiados, meditados? 
Tienen una técnica tan depurada y exquisita, que el espectador no capta cuales son improvisados y cuales han sido realizados bajo una coreografía. El danzarín de butoh trabaja con ambas técnicas, produciendo escenas  que provocan grandes reflexiones en el espectador. El Butoh tiene mucho de espiritual, aunque mi percepción fue de un trabajo extraordinario de poder de la mente y la conciencia sobre el cuerpo, llegando casi incluso momentos catárticos. Los movimientos que van surgiendo vienen de las entrañas del bailarín. La música es un acompañamiento, pero lo verdadero importante es el cuerpo - en la mayoría de los casos desnudo o semi desnudo, símbolo tan oriental de la filosofía de los dicotómicos yin-yan, del arraigo a la tierra y su contraparte su cosmos espiritual-celestial.


Como bien lo define Cecilia Gala el “butoh” tiene mucho de visceralidad e improvisación. No es danza, pero tampoco expresión corporal, conceptos ambos muy amplios yen su existencialidad, pero si se puede decir que el butoh Incluye tanto en sus aspectos técnicos mucho de ambas,; podría definirse como   movimiento en su máximo exponente. La gran expresividad lleva al puro deleite del artista. No se en  que momento me pierdo o se pierden con movimientos espasmódicos, vibrantes, a veces de tal magnitud en su lentitud, que estas esperando con no cierta angustia de lo que pueda suceder.  De ahí que para algunos sea una pantomima y para otros sea una evolución dentro de la danza.
Estas pequeñitas piezas de performance nos  hablan de  algún determinado concepto? Una Palabra? Un sentimiento? No se..., pero esto no tiene la mayor importancia, ya que soy de las que pienso que ante ciertas disciplinas artísticas contemporáneas, aunque haya una idea profunda detrás, el espectador es parte culminante de la obra, y el deleite o disfrute estético u/o mental tiene mucho que ver con nuestra actitud…


De oriente beben en su magnitud y quietud de aquellos movimientos acompasados, suaves que combinados con otras técnicas  menos ancestrales conforman un todo  complejo. Es pura concentración, cada pequeña partícula del cuerpo esta en puro reposo o en máxima tensión. En cuanto a su estética no solo tienen de referente a Oriente, algunas de sus imágenes de lo "grotesco" lo "feo" , "la cruenta realidad del ser humano" tiene su origen en movimientos de vanguardia europeo como son el expresionismo alemán, -tan    crudo y veraz en sus representaciones-.

El butó o butoh surgió en Japón en 1959 de la mano de Tatsumi Hijikata -muy influido por Baku Ishi, el padre de la danza moderna japonesa- llevó a escena en su obra Forbidden Colours un texto de Mishima que abordaba el tema tabú de la homosexualidad. La sorpresa fue aún mayor cuando en mitad de la representación una gallina era estrangulada entre las piernas de un hombre acurrucado. La escasa politización de la danza en Japón durante la ocupación norteamericana liderada por Douglas Mac Arthur-a diferencia del Kabuki, castigado por la moralizante reforma Meiji y más tarde mirado con sospecha y sometido al escrutinio de la censura norteamericana- permitió la experimentación en este campo, que culminó con Forbidden Colours. En colaboración con Kazuo Ohno, Hijikata creó un estilo influido por las danzas rurales japonesas -como reacción a la occidentalización que sufrió la escena nipona durante la ocupación- .

Otro factor a tener muy en cuenta fue el suceso tan terrible y las no menos apocalípticas consecuencias  de la bomba atómica. A partir de ahí surge una conciencia de humanidad muy fuerte que echa sus raíces en este arte preocupado por las sutilezas del alma, un alma que no quiere agradar -de ahí lo grotesco de sus imágenes- sino expresarse. Las imágenes de personas devastadas física y psíquicamente, la marcha de millones de japoneses degradados en su esencia, cuya estampa de muertos vivientes con un largo y lento caminar hacia un futuro incierto, fueron de gran influencia para esta nueva danza que surgía en el ocaso de los años 50. 

Cecilia Gala es una de las grandes estudiosas hoy en día de la danza butoh. Su trayectoria comenzó como bailarina de clásico, pasando posteriormente por estudios en danzas españolas, jazz, contemporáneo, llevándola a graduarse por la Universidad de Madrid en Artes escénicas, Teatro y Danza, culminando sus estudios con un máster coronado con un estudio profundo en esta nueva técnica de danza. Desde entonces ha recorrido diferentes lugares como Grecia, Argentina, Francia, Alemania, entre otros,  siguiendo a bailarines de butó y aprendiendo con ellos.
Su constancia, perseverancia, trabajo exhaustivo la han hecho encontrar en el butoh un medio para mostrarnos todo aquello del interior del ser humano. Gala tiene una excelente condición física, sin la cual no podría ejercer esta técnica tan dura en cuanto al extremado control que se requiere ejercer sobre la mente, y de esta manera el cuerpo transmita pausados e inapreciables movimientos de los cuales Cecilia es una experta, gracias a su incansable ganas de mejora e aprendizaje. Su elegancia en cada paso configuran un paisaje de tímidos pero firmes gestos corporales que van desprendiendo  su inmensidad espiritual y personal y consiguen sumergirse en el espectador de tal manera que llegas a sentir esa fragilidad de la materia corpórea.  
!Sin mas, un puro deleite para los sentidos!

miércoles, 9 de noviembre de 2016

GERDA WEGENER…Sutileza en el arte



GERDA WEGENER

No quiero comenzar con un discurso feminista, pero una vez más, una mujer artista ha sido desterrada del universo de las estrellas del arte  por su condición de fémina. Es el caso de la danesa GERDA Wegener, una mujer que no sólo fue acorde con el tiempo que la toco vivir, sino que se adelantó tanto en materia artística como en pensamiento. Filosofía de la vida. Recientemente con la edición de la película "la mujer danesa" (2016), Wagener ha adquirido un protagonismo anteriormente no reconocido, - aunque el film se trate de su pareja y no de ella como protagonista, pero en fin, estas son las cosas que suceden muchas veces-. 

 

Que sutileza y elegancia en el trazo es lo primero que se advierte al contemplar su obra gráfica. Su estilo se acerca sobradamente al Art Decó tan en boga en los años 20 y que muestran ese refinamiento y delicadeza tan propios del mismo. Otras de sus obras nos remiten al más puro estilo Nouveau del prusiano Mucha. Una mujer adelantadisima en su tiempo, que tuvo que luchar no sólo contra la sociedad "artísticamente hablando" en la que era casi inexistente, por no decir nula, la cabida de una mujer artista, pero también lucha contra su propia existencia de vida, en la que dice estar enamorada de un hombre, el cual, su máxima es convertirse en mujer, la ayuda inestimable, esa benevolencia y generosidad hacia su pareja hace que casi 200 años después la sintamos grande no sólo como artista sino también como persona.

  

Esa personalidad que fue fraguándose, poco a poco, entre idas y venidas de su natal Dinamarca a París  y su gran tenacidad, amor a su pareja e independencia de pensamiento se refleja en toda su obra. Cada uno de sus lienzos, dibujos, carteles publicitarios están impregnados de carácter y son reflejo de cada acontecer de su vida. Elegante en trazo acorde con su propia presencia, su dibujo es sutil y refinado,; sea utilizando acuarela, pastel, u óleo, es puro deleite el manejo y conocimiento del cuerpo femenino y sus deleidades que le rodean, llegando incluso casi a percibir el olor del perfume que gastan sus mujeres. Mujeres que por otro lado conllevan una carga elevadísima de erotismo, que no sólo muestra en una serie explícita de tarjetas con posturas sexuales, dando rienda suelta a la imaginación y haciendo una especie de Kamasutra al estilo occidental modernista. Su trabajo de tintes eróticos y sexuales debió ser una auténtica revolución para todo aquello ojo atisbador que pudo contemplarlos.

 

Donde si tuvo un lugar destacado fue en las revistas de moda, en las que llenó de dibujos e ilustraciones de féminas en diferentes momentos y vestimentas.Trabajó ilustrando las mejores: la Vie Parisienne, Fantasio, Rire, o La Baïonnette. También ilustró libros como Le Livre des Vikings de Charles Guyot o Une Aventure d’Amour à Venise de Giacomo Casanova. Asimismo, trabajó desde el humor y la sátira. Eso sí, su éxito tuvo lugar en Francia ya que su estilo de vida no gustaba en su país de origen: Dinamarca. La moda francesa se convirtió en una fuerte herramienta simbólica de afirmación de poder de la cultura gala durante la guerra debido a la fuerza de su industria. La pintora fue elegida, en ilustraciones como La Guerre et la Rue de la Paix, para fomentar ese poder con representación bélica realizada desde la moda.
Esta fusión con el entorno donde desarrolló su carrera y la buena acogida como creadora inmigrante y representante incluso del poderío francés, señalan hasta qué punto gozó de fama en vida gracias a su talento. Además, la autora –que trabajaba desde las influencias del cubismo, el romanticismo y el art decó– expuso sus obras en la galería Ole Haslunds de Copenhague varias veces; algo muy difícil de conseguir para artistas de la época.

domingo, 15 de noviembre de 2015

Carlos Galan. Cosmos 21


Carlos Galán y su Cosmos 21, texturizador musical

¿Es música culta, música clásica, música avanzada, música contemporánea, música fusión, las piezas que nos regala a nuestros oídos Carlos Galan ? Partiendo de las etiquetas con las que denominamos a la música clásica compuesta hoy en día, podríamos decir que el compositor madrileño está en todas y cada una de ellas, aunque a el mismo la forma con la que le gusta más definirse es como creador de música matérica. Pero y que es esto de música materica? Obviamente cómo su nombre bien conlleva, es pura materia en forma musical.

Alberto Burri. Combustione (1962)

La música requiere, para su composición, de "materia sonora" y tiempo. La materia sonora está conformada por sonidos, en forma elemental, como un material en bruto, sin forma ni orden. Estos sonidos pueden provenir de la voz humana, de los instrumentos, e incluso de la naturaleza y las máquinas. Tenemos por ejemplo, que en la llamada "música concreta" se emplean ruidos y sonidos del viento, del agua, de instrumentos, etc. los cuales se graban y se utilizan musicalmente.
La materia sonora en sí, no es música. Necesita del compositor, quien por medio de su inspiración y sus conocimientos crea una obra musical, combinando la materia sonora y el tiempo.

Si atendemos a lo que dice el diccionario sobre el concepto arte matérico, dice así: "Que emplea como medio de expresión materiales distintos a los utilizados tradicionalmente en la obra de arte”. Concepto que por otro lado comenzó a utilizarse para explicar un tipo de pintura: la pintura materica, y que posteriormente se trasladó a otras disciplinas artísticas como es la música. Un ejemplo claro es John Cage y su controversiada pieza 4' 33". En el que el silencio por primera vez en la historia de la música se convirtió en parte primordial de la música.

Carlos Galán es si duda alguna el máximo exponente de compositor de música materica. Dubuffet o Fautrier a partir de los años 50 desgarraban, rasgaban, rompían el lienzo, combinaban los materiales de tal manera que sus obras declaraban la guerra al minimalismo tan en boga en esos momentos, De esta forma reclamaban y reivindicaban el uso y disfrute de lo que podemos denominar como "pintura, pintura". En fin texturizaban la pintura, y a mi parecer, eso es lo que hace Carlos Galan, texturiza al máximo cualquier sonido que emite de sus partituras a lo largo de sus 35 años como compositor. En cualquiera de sus obras en su ya larga trayectoria musical, los sonidos pueden provenir de la utilización de materiales que en su correcta fricción generan un amplio abanico de sonidos véase una moneda al caer dentro del agua, un puntero que rasga las cuerdas del piano, dos lijas contrapuestas que chirrían, el sonido clásico y poético del triángulo, y por supuesto los más conocidos y clásicos instrumentos como la flauta, clarinete, saxo, piano, xilófono, pero agotándolos de tal forma que en su s composiciones aparecen nuevas formas y sonidos. Esto incluye el uso de técnicas extendidas, texturas complejas e inestables. Heredero en un principio de la música atonal, utiliza nuevas técnicas modernas y con influencias en algunos casos jazzísticas y de blues, pero sobre todo con grandes y bruscos cambios en la textura. En definitiva se convierten en piezas de una gran riqueza sonora.
 
Pero no solo es música, en cada uno de los conciertos del grupo que dirige Carlos Galan, Cosmos 21, algunas obras son un auténtico goce para los sentidos, la puesta en escena va más allá que unos músicos dispuestos ordenadamente y emitiendo sonidos de sus instrumentos. Se convierten en auténticas performances, como es el caso de Divertimento IV Blues Free, en el que el propio compositor y director se desespera ante un pianista que no ejecuta la pieza correctamente, y ante el asombro del mismo y del público, le desbanca de su propio lugar, convirtiéndose en un momento grácil y alegre que levanta al público el ánimo, pero eso si, sin perder un ápice de seriedad a nivel musical. Esta claro que su música o la amas o la odias, no hay término medio, claro esta, que a mi humilde entender es más una cuestión de cultura musical, ya que cada una de sus obras llevan detrás horas y horas de intenso trabajo, de investigación, estudio, perseverancia en el trabajo, siendo uno de sus objetivos la búsqueda de nuevos y fascinantes sonidos.  
 

Grupo Cosmos 21. Teatro Salmeron (2015)

Difícil y arduo el camino de Cosmos 21, ya son veintiocho años desde que se formo el grupo de cámara, en los que han recorrido no sólo la gran parte de la geografía española sino también otros países como Cuba, Bulgaria, Italia, Alemania, Francia, Japón,  etc. Hoy en día es verdaderamente complicado encontrar ayudas, la música "contemporánea" interesa poco o nada, y mantener una formación de ocho músicos es de un valor más que apreciable. Pero Carlos Galan, tan comprometido con la música y el arte, no cesa en su empeño de divulgar, y hacer llegar al máximo número de público posible sus trabajos musicales pero también la de tantos y tantos compañeros músicos que no tienen la oportunidad de dar a conocer sus creaciones, muchas veces incluso habiendo resultado en negativo sus conciertos económicamente hablando. Estamos en el siglo XXI y desgraciadamente a no ser que tengas un nombre consagrado en cualquier disciplina artística el acceso a este tipo de obras más contemporáneas es trabajo de fondo deportivamente hablando. Pero yo siempre me pregunto, que si aparte de las autoridades, instituciones, gobiernos, etc., ¿no deberíamos hacer un pequeño acto de constricción y pensar que algo de culpa tenemos el público, siempre esperando aquello que podamos reconocer en nuestro universo sonoro, si es de música de lo que hablamos? Un poco de apertura mental y disposición a aprender deberíamos incluirla e nuestras aptitudes a la hora de responder a las nuevas propuestas musicales.